Los Paisas

Llevo casi 6 meses en Medellín. Los paisas, la gente de Antioquia, son felices y orgullosos, en la calle ves gigantografías sobre el progreso de la ciudad: menos homicidios, más edificios públicos y mejor transporte. Es un tremendo cambio en comparación a Santiago, donde la gente se indigna que las cosas estan mal, en vez de alegrarse porque cada vez vas mejorando.

Es difícil no comparar. Cuando ves algo tan distinto a lo que te tocó vivir por tanto tiempo, tu cabeza se llena de preguntas acerca de qué cosas están bien y mal en tu país, qué cosas le paso a esta gente para comportarse así y, ¿por qué nosotros lo hacemos de distinta manera?

Aquí en Medellín se puede beber alcohol en las calles y no hay destrozos. En las fiestas eso sí, no se bebe tanto alcohol. ¡Es que los chilenos toman demasiado! Demasiado porque cuesta una enormidad convencer a algunos de que no necesitas beber dosis letales de alcohol para pasarlo bien. Como los perros que los sacan a pasear una vez al mes, la vez que salen quieren probarlo todo porque salir de la casa está prohibido.

Y yo creo que eso es lo distinto, el chileno tiende a prohibir cuando el paisa tiende a aceptar.