No ficción

Fuguet es uno de esos escritores que te hacen leer en el colegio. Alguien decidió que un montón de pendejos debían leer Sobredosis, quizás para discutir la entrada en la adolescencia y lo que conlleva: drogas, sexo y sobredosis.

Fuguet se desmarca de eso que le llaman realismo mágico, de Cien años de Soledad o de La Casa de los Espíritus, también de Baldomero Lillo y sus cuentos de mineros que me tenían podrido de chico. Sí, Chile es país minero, pero desde el sur eso se ve tan lejos, tan lejos como los cuentos de Macondo, y me faltaban historias que las sintiera mías, cercanas, relatables.

Para mí Fuguet es eso con No Ficción. Sin compromisos, el diálogo directo entre Alex y Renzo lleva toda la histeria de una conversación de chilenos: Conchetumare, maricón y puta el hueón homofóbico, con copete y Ravotril entremedio. El libro está lleno de lugares conocidos para mí, cercanos, conversaciones y peleas con amigos y familiares que son así: crudas y agresivas.

El libro cuenta la conversación entre Alex y Renzo, dos hombres quiénes tienen una relación más que amistosa por largos 10 años, sin que se transformaran en pareja. Las inseguridades y frustraciones de ambos en esos 10 años dictan a la larga los temas que se tocan en el libro. Dado el formato que el autor decidió escribir el libro, hay momentos asfixiantes y una tensión que sube conforme a la historia entre los dos se descubre, pero que se resuelven con pausas naturales como quejarse de la temperatura o servirse un trago, que ayudan a que el final de la conversación, y del libro, se sienta real.

(Renzo) - Sí. Miré un rato los fuegos y me fui. Creo que estaba durmiendo tipo doce y media, raja. Traté de pajearme pero no pude y leí tus wassap y tu ya estabas borracho y decía “Don’t leave me this way” y “Miss you, love you, bro” y me tomé un ron que había y me corté.

(Alex) - Puta que eres border.

Perturba encontrarse disfrutando una conversación gay de gays. Cualquier cosa que te acerque a la homosexualidad es mirado desde la burla, el chiste y el desdén. ¿Soy menos heterosexual por disfrutar este libro? Me pregunté varias veces. Al principio no quise escribir esta columna por sentirme culpable de haberlo disfrutado, culpable por reconocer ciertos lugares que ellos hablaban. El ser raro. El ser raro entre tus pares y sentirte solo. Tener amigos y estar juntos pero solos es un concepto que se menciona varias veces.

(Alex) - ¿Y no te has hecho amigos ahí? ¿Qué fue de esa sicóloga lesbiana que invitaste a tomar café? ¿Sigues creyendo que puede estar interesada en ti? ¿Nunca te has dado que tu mejor target son las lesbianas, las ex suicidas, las minas abusadas y las feas?

(Renzo) - Es mi target, sí. La dura.

Difícil sería considerar este libro como lectura obligatoria en los colegios de monjas, por la homosexualidad, pero estoy seguro que los jóvenes responderían de alguna manera. En las lecturas obligatorias suelen verse desde obras maestras a libros con menos sabor que un clavo. Este libro no cabe en ninguna de esas. Es un combo en el hocico, agresivo y directo. Lejano de la ciencia ficción gringa, lejos de Macondo y de Baldomero Lillo, este libro se siente real, se siente como si fuera no ficción.

Detalles

  • Título: No Ficción
  • Autor: Alberto Fuguet
  • Páginas: 109
  • Editorial: Literatura Random House
  • Año de Publicación: 2015
  • Link: Amazon Kindle